domingo, 22 de agosto de 2010

En el Rincón de los Rechazados


A mis amigos Fernando J. O. y Antonio T. A.



Con amigos poetas me emborracho
Llenos de vino y de vida reímos
Mientras en los etílicos vapores
Olvidamos amanecidos malestares.

Guiños honestos hacemos a las mujeres
Ellas que nos miran fascinadas
De tanta experiencia recolectada
De muchos cansancios desprendidos

En nuestros ojos variopintos
Hermosas ellas riegan nuestra esperanza.
Abandonados despiertos al sopor melodioso
En su excelsa y nueva presencia
Imaginamos en sus bocas semiabiertas
El alejado beso nunca recibido.

Otra botella bruna con vino de sangre
A nuestra mesa se reclama
Para seguir sin prisa riendo
Para escuchar sus fragancias
Oler las cadencias de sus besos
Sospechar abrigo en las caricias
Tener cercanos sus encantos

Soñando sin soñar, sin apenas llanto
La mañana va despacio pasando
En la presencia del amor que nunca
Nunca por más que a ellas rogamos
En nuestra tertulia nos han brindado.