domingo, 30 de enero de 2011

Volver más tarde al Café


Fotografía: http://www.antorcha.net










En memoria de Lev Nikoláyevich Tolstói
(1828 – 1910)
Mi maestro



Para Selma Ancira
Traductora



  1. Regresaremos algún día no lejano
  2. a nuestro Café de las Sorpresas
  3. para estrechar nuestras manos
  4. y recitar aquellos antiguos poemas
  5. que alumbraban las mañanas de enero
  6. mientras alzábamos hacia el sol blando
  7. las copas rebosante de rúbeo vino
  8. entonando la canción silenciosa
  9. de nuestro destino incierto.

  1. Retornaremos algún día no lejano
  2. a ese Café de las Sorpresas
  3. que alberga todavía escéptico las risas
  4. escapadas de nuestras bocas
  5. sangrando ilusiones ya marchitas
  6. dejadas en ese Tiempo pasado
  7. que nunca podremos recobrar
  8. pero que nunca caerán en el olvido
  9. ni en la memoria se borraran.

  1. Volveremos algún día no lejano
  2. a nuestro Café de las Sorpresas
  3. para añorar las azules aguas
  4. de muestra mediterránea mar
  5. y el olor de las púrpuras chumberas
  6. y el color del cielo sin nubes grises
  7. y el calor de los júbilos del sol
  8. y el cuerpo desnudo de nuestra infancia
  9. donde la dicha era una costumbre.

  1. Regresaremos algún día no lejano
  2. a ese Café de las Sorpresas
  3. para retirar de las paredes húmedas
  4. las últimas lágrimas secas
  5. de los estremecidos y profundos llantos
  6. de nuestros incontenibles lamentos
  7. mientras nos despedíamos apenados
  8. en el silencio de las horas apagadas
  9. mientras los ojos vidriosos entonaban
  10. sus últimos y definitivos cantos

  1. Retornaremos algún día no lejano
  2. a ese Café de las Sorpresas
  3. rodeado de pinos seniles y altivos
  4. que nos daban su cobijo y alivio
  5. mientras los niños miraban asombrados
  6. nuestros ojos verdes, marrones y vivos
  7. en el semblante de arrugas surcados
  8. y las madres miraban compasivas
  9. el temblor incontrolado de las manos

  1. Volveremos algún día no lejano
  2. a ese Café de las Sorpresas
  3. para preparar nuestra presencia ante Dios
  4. con la humildad adquirida de los años
  5. y escuchar el Dictamen Definitivo
  6. de la validez de nuestras obras
  7. y saber si por algo más de tiempo
  8. quedaremos en el Rincón de los Rechazados
  9. haciendo las maletas del Último Viaje.

  1. Regresaremos algún día no lejano
  2. a ese Café de las Sorpresas
  3. mientras dictamos el testamento
  4. de disposiciones religiosas
  5. para que no nos hagan ceremonias
  6. ni fastos, ni elogios, ni hagan lloros
  7. de falsas lágrimas de otro tiempo
  8. de arrepentimientos inútiles y vacíos
  9. ante un corazón ya parado y frío.

  1. Retornaremos algún día no lejano
  2. a ese Café de las Sorpresas
  3. para de nuevo hacer canto.




© Rafael Mulero Valenzuela
Enero de 2011