miércoles, 1 de diciembre de 2010

Plegaria de media noche



Fotografía "Margarita"
Lille Cabot Perry (1848-1933)


CANTO XIV
Confidencias a Sira.

Buenas noches tristeza, amiga fiel.
Buenas noches soledad estéril
Que invades mi existencia.
Buenas noches mujer
De ojos resplandecientes como girasol.
Buenas noches, Sira, amor soñado
Y siempre anhelado.

Buenas noches
A ti oscura noche entera
Que llegas como amante resignada.
Buenas noches estrellas del infinito bruno
Que acudís puntuales a la cita
Para intentar aliviar mí llanto.
Buenas noches corazón herido
Que palpitas dándome una canción
De vida que la deseo plena de poesía.

Buenas noches,
Cuerpo que te ofreces desnudo,
Sin falsos pudores,
Para que te colmen de besos y caricias,
También de limpias miradas y comprensión clara.
Buenas noches,
Pechos altivos que me rogáis
El hálito de mi suspiro
Para sentiros abiertos como flor de primavera.

Buenas noches a ti, noche misteriosa
De sentir sosegado que iluminas
Tiernos sentimientos de amargura infinita.
Buenas noches perro vagabundo,
Sucio y hambriento,
Que me rondas añorante de cariño
En mi paseo solitario y sin rumbo.
Buenas noches, lágrimas
Sin apariencia de calor
Que florecéis espontáneas en mis ojos
Como si fuerais capaces de hacer
Revivir mi huerto verdiseco.

Buenas noches a ti,
Que fuiste entre mis manos pequeñas
Rebelde como un gorrión de campo lejano,
Que un día sintió cansancio
Del calor que era amor.
Buenas noches pardal
Que volaste en busca de nuevos horizontes,
De experiencias desconocidas y soñadas,
Cuando había alimentado con ternura
Y cuidado tus tiernas alas,
Con la intención de hacer el viaje unidos,
Cerca el uno del otro,
Aliviando de tu vuelo el viento primero.

Buenas noches gorrión
Que despertaste una noche
Imaginándote con la posibilidad real de volar
Como albatros,
Sin ninguna compañía ni ayuda.
Buenas noches a ti que has causado
Pena honda y llanto amargo
En mi proyecto de vida tranquilo y prolongado.

Buenas noches, luna blanca y plena
Que me observas lejana
Proporcionándome un frío
Con el que no tirito ni suspiro.
Buenas noches borracho,
Como yo tantas veces,
Que duermes tu esperanza,
Ajeno a la soledad en que te estimamos.

Buenas noches, al fin,
Amigas prostitutas,
Inseparables de nuestro sexo
De amor mal entendido.
Buenas noches, manos temblorosas
Y temerosas del desprecio,
Que interrumpís atrevidas
El sendero de lágrimas pesadas
Que refrescan mejillas de fuego.

Buenas noches,
A ti bostezo desesperado,
Que me haces perecer
Un poco en cada instante.
Buenas noches, incontenible lamento
Que pretendes arrebatarme
La solitaria estrofa de un poema,
Para luego ahogarla en nauseabundo sumidero.
Buenas noches,
Mágicos y atrevidos vapores del alcohol amarillo
Que me conducís arrastrándome,
Como un perro en llanto,
A la cama indiferente y abandonada.

Buenas noches,
Tiempo negro en el que presiento
Esperanzado el alba.
Buenas noches girasol muerto
Como tantos inocentes caídos en batallas
De balas asesinas.
Buenas noches, súplica de media noche
Sobrevenida como inagotable manantial
De amor traicionado,
Sin respetar la inicial promesa
De comprensión y ayuda.

Buenas noches, Sira,
En mi recuerdo eterno girasol.
Buenas noches, Sira,
En mi vida amor siempre soñado.
Buenas noches, Sira, hija,
En mi risa como una flor.



Miércoles, 01 de diciembre de 2010
Del poemario “Confidencias a Sira”.

En reconocimiento a
Antonio Picón Rodríguez,
Que siente especial cariño
Por el nombre de Sira.